“Los cambios sociales vinculados al trabajo urbano y a la alfabetización transformaron a los sectores populares en un demandante más poderoso respecto a sus reclamos políticos y, por lo tanto, en un grupo más difícil de oprimir. No debemos olvidar que estos son los años de la consolidación y fortalecimiento del movimiento obrero y a su vez, es el momento de mayor manifestación del anarquismo en las principales ciudades de América Latina. Estos aspectos, sumados a la creciente presión social como consecuencia de los graves efectos de la crisis, impulsó a los Gobiernos a intervenir en la economía y a buscar nuevas formas de mantener el dominio sobre las masas populares. En algunos países, las elites gobernantes impusieron regímenes más represivos, con frecuencia mediante dictaduras o golpes militares, como por ejemplo en Argentina en 1930, Uruguay en 1933. La etapa de industrialización por sustitución de importaciones supo estar acompañada de una nueva forma política y un nuevo t...